Veintiún años de audio-psico-fonología en Sudáfrica
Veintiún años de audio-psico-fonología en Sudáfrica — Pieter E. Van Jaarsveld (Universidad de Potchefstroom), trad. Christian-Paul Delmas
Pieter E. Van Jaarsveld — Instituto de Psicoterapia y Asistencia, Universidad de Potchefstroom, República de Sudáfrica. Traducción francesa de Christian-Paul Delmas, audio-psico-fonólogo, Formación Alfred Tomatis.
Nota del traductor: Hemos optado por traducir la denominación de cada test psicológico, pero por conservar su sigla en su forma original, dado que esta constituye una herramienta de referencia internacional.
Resumen
El objetivo de este artículo es presentar una visión de conjunto de las actividades del centro de APP de Potchefstroom desde la perspectiva de la investigación. El propio marco de la universidad favoreció la creación de un centro de APP. No solo otros departamentos de la universidad se vieron implicados en sus actividades, sino que el interés generalizado por este nuevo enfoque activó la creación de otros centros en Sudáfrica. Esta visión de conjunto sobre 10 estudios llevados a cabo en el Instituto de Psicoterapia y Asistencia presenta resultados positivos, pero los defectos metodológicos de algunos de ellos plantearon interrogantes en cuanto a la interpretación de los resultados. La necesidad de estudios que demostraran la contribución intrínseca del entrenamiento de APP a la obtención de resultados favorables se había convertido en una cuestión mayor. Se examinan dos estudios, elaborados de manera que se eliminaran las carencias de diseño y se realizara una evaluación más rigurosa del enfoque de APP. Sus resultados ponen de relieve la mejora del funcionamiento de la personalidad tras un entrenamiento de APP. Esta conclusión se discute en la línea de una nueva vía de investigación para el Departamento de Psicología, a saber, la asimetría funcional hemisférica.
1. Introducción
Este artículo pasa brevemente revista a la historia de la APP en Sudáfrica, haciendo hincapié en las investigaciones llevadas a cabo en el Instituto de Psicoterapia y Asistencia de la Universidad de Potchefstroom, CHE. Al funcionar en estrecha colaboración con el Departamento de Psicología y disponer de internados en psicología clínica y de asistencia, este Instituto ofrecía grandes oportunidades a la investigación, tanto por los miembros de su personal como por los estudiantes de tercer ciclo. El Instituto tenía también acceso a las especialidades de otros departamentos de la universidad, como Música, Electrónica y diversos departamentos de lenguaje. Aparte de esta polivalencia, el objeto inicial del Instituto era ofrecer sus servicios en psicología y en educación a los estudiantes de la universidad, así como al conjunto del público; por consiguiente, la APP encontró pronto un terreno fértil y prosperó. Sin embargo, ante una técnica nueva, fundada sobre una teoría revolucionaria que pone en marcha técnicas únicas y originales, presentes en ninguna otra terapia, la resistencia inicial fue tan fuerte que hizo falta un cierto tiempo antes de que otros centros en Sudáfrica incorporasen la APP en sus programas psicoterapéuticos y educativos. Se formó a los miembros de los futuros equipos y, finalmente, seis centros, incluidos un hospital psiquiátrico, escuelas de enseñanza especializada y clínicas universitarias, se pusieron a practicar la APP, mientras que programas de investigación eran igualmente iniciados por otras tres universidades de Sudáfrica.
2. Historia
Mi primer encuentro con el Oído Electrónico (conocido entonces con el nombre de Aurelle) se remonta a 1965, cuando un estudiante de la universidad, el doctor C.D. Rhoode, regresó de Canadá con dos Oídos Electrónicos. Después de que abandonara la universidad, a finales de 1965, aproveché la oportunidad para asimilar la literatura disponible sobre la APP, que se componía de las primeras publicaciones de Alfred Tomatis, y proseguí el tratamiento de los tartamudos. En 1969 concluía un estudio de seguimiento sobre un grupo de 43 tartamudos adultos, cuyo objetivo era determinar el efecto del tratamiento mediante el Oído Electrónico, de uno a tres años después del tratamiento (Van Jaarsveld, 1973). Estos resultados y estas observaciones clínicas sobre la mejora de los tartamudos proporcionaron la motivación para ir a estudiar la técnica con el Pr. Tomatis en París en 1970 y 1971. Las visitas posteriores de Alfred Tomatis a Sudáfrica y su impacto en las autoridades de la universidad fueron enormemente beneficiosos para el estatus de la APP. En 1973 se instaló en el Instituto un centro totalmente equipado, con 12 Oídos Electrónicos. El centro atrajo de inmediato mucho interés por parte de un amplio abanico de profesionales, pero también una crítica y un escepticismo severos, especialmente por parte de los terapeutas del lenguaje que argumentaban que se invadía su ámbito profesional. En esta etapa, la falta de perspectiva empírica hacía muy difícil la defensa de la APP únicamente sobre la teoría, pero en 1974 se realizó una tesis doctoral (Van Jaarsveld, 1974) sobre la evaluación del enfoque Tomatis en el tratamiento de la tartamudez, así como una tesis de máster (Van Wyk, 1974), que ponía a prueba la hipótesis de la APP relativa al efecto de una dominancia auditiva en los tartamudos.
En aquella época (1974) el equipo del Centro de Potchefstroom se vio reforzado por el Sr. Paul Madaule, que resultó de gran ayuda. Redactó un artículo sobre «la Audio-Psico-Fonología en los cantantes y los músicos» (Madaule, 1976), y siguieron numerosos planes de investigación.
Las consecuencias de los estudios de resultados, así como las sucesivas visitas de Alfred y de Léna Tomatis a Sudáfrica, abrieron la vía al establecimiento de nuevos centros, como el Centro Witrand (hospital psiquiátrico) y el centro de la Escuela para Niños Sordos de Worcester. La Universidad del Estado Libre de Orange patrocinó un centro en la Escuela Marthie Du Plessis (educación especializada), en Pretoria se instaló un centro en una escuela para niños autistas y, últimamente, en El Cabo, acaba de nacer el centro de la Sra. Beulah Levinson.
Cuando se proyectó un nuevo edificio para el Departamento de Psicología, la Facultad de Educación y el Instituto de Psicoterapia y Asistencia, nos encontrábamos en la etapa de las instalaciones especialmente concebidas para un centro de APP, con 13 cabinas para el tratamiento de adultos, una sala especial para el tratamiento de los niños, instalaciones separadas para las madres que escuchan la música filtrada, dos laboratorios de lenguas y las instalaciones para los tests de escucha.
Mientras tanto, el interés del Departamento de Música y del Departamento de Francés había sido plenamente captado por la idea de estimular un «oído musical» y un «oído francés» en los estudiantes de estos departamentos. Estos dos departamentos se implicaron, pues, vivamente en las actividades del centro de APP, con la consecuencia de que dos laboratorios de estos departamentos vinieron a completar las instalaciones del Centro.
La puesta a disposición, por parte de la División de Servicios de Electrónica de la universidad, de un equipo de audiometría resultó saludable y un valioso ahorro de tiempo para la atención cotidiana de los grupos de estudiantes. Gracias al jefe de este departamento por su interés entusiasta hacia la APP, el Dr. Cobus van der Walt; se instauró una relación de cooperación muy propicia que culminó finalmente con un proyecto mayor de investigación cuyo objetivo era la puesta a punto de un nuevo Oído Electrónico en estrecha colaboración con el Pr. Tomatis. Los nuevos aparatos transistorizados fueron en definitiva ensamblados en Suiza bajo la supervisión de un equipo de la División de Servicios de Electrónica. El Centro de Potchefstroom se convertía entonces en el primer centro equipado con los Oídos Electrónicos de nuevo diseño.
3. Investigación
3.1 Introducción
Según un examen crítico de los estudios de APP llevado a cabo en Canadá por Stutt (1983), la investigación canadiense parece haber estado dirigida principalmente a los trastornos de aprendizaje y la dislexia. Estos estudios, según Stutt, indican que el enfoque de APP procuraría beneficios más allá de lo que cabe esperar de la maduración o bien de una simple educación correctiva. Los beneficios mencionados incluyen un progreso significativo de las aptitudes para la lectura, de los procesos de percepción, de la adaptación general, una mejora de las aptitudes para comunicar y una mayor capacidad para expresar verbalmente los pensamientos y los sentimientos. Stutt concluye que los resultados indican que la mayoría de los niños que han seguido el programa de APP obtienen un beneficio. No obstante, a causa de problemas metodológicos subyacentes señalados en algunos de estos estudios, la cuestión sigue planteada en cuanto a la contribución específica de la APP a estos resultados favorables. Concluye: «parecería que la aceptación prudente es la actitud apropiada» (Stutt, 1983: 15).
En Potchefstroom los trabajos de investigación siguieron una línea diferente, puesto que en estos estudios el acento se ponía con más fuerza en premisas y técnicas de APP fundamentales y seguras, frente a la tartamudez y a componentes no cognitivos como la ansiedad y la depresión. Estos estudios muestran otros efectos positivos como la mejora del dominio de sí mismo, de la conciencia de sí, de las relaciones interpersonales y del paso al acto. Pero, dado que los criterios y precauciones rigurosos para evaluar una técnica terapéutica específica, tal como los preconizan Rachman y Wilson (1980), Parloff (1986), Kazdin (1986) y otros, no fueron reunidos o no pudieron serlo todos en los primeros estudios, se organizaron investigaciones de manera que se eliminaran las carencias de diseño para conducir una evaluación más rigurosa del enfoque de APP. En este examen se prestará una atención particular a dos estudios, de loables características metodológicas, sobre la ansiedad.
A fin de verificar la contribución específica del enfoque de APP al tratamiento de diversas discapacidades, el modo de investigación que parece recomendado es el que es potencialmente más instructivo en la comparación de las formas de tratamientos alternativos conocidas. Demostrar que el entrenamiento de APP es superior a cualquier otro tratamiento es ciertamente útil, pero ello no debe descartar la posibilidad de que efectos no específicos, tales como el placebo o el contacto con un equipo terapéutico entusiasta y convencido, asuman por su cuenta el cambio terapéutico en lugar del entrenamiento de APP. Por otro lado, la ausencia de tratamiento, la lista de espera y las condiciones de control de los cuidados-placebo plantean a veces cuestiones de ética por el hecho de que un tratamiento aceptable sea rechazado o aplazado (Kazdin, 1986).
La organización de la investigación en estudios de resultados comparativos debería permitir el análisis y la comparación de los elementos característicos del tratamiento. Idealmente, según Parloff (1986), las terapias que se van a comparar deberían serlo sobre la base de variables tales como la credibilidad de los pacientes frente al tratamiento, la duración del tratamiento, así como la atención, la habilidad y el entusiasmo del terapeuta (Van Jaarsveld y Du Plessis, 1988).
Además, es importante que las diferencias de resultados entre tratamientos no reflejen las diferencias de competencia de los terapeutas. Según Kazdin (1986), es deseable «cruzar» a los terapeutas durante el tratamiento, es decir, que cada terapeuta dirija cada una de las condiciones del tratamiento durante la investigación. Los terapeutas pueden ser asimilados a un «factor» dentro de los datos del análisis.
Por último, el modo de reclutamiento de los pacientes aparece como una cuestión importante. En el examen de 14 estudios que comparan pacientes solicitados y pacientes derivados, Krupnick y cols. (1986) discute las desventajas del reclutamiento o de la solicitación de los pacientes y advierte de que sería metodológicamente más prudente contar con pacientes tradicionalmente derivados.
Estas son otras tantas cuestiones cruciales a tener en consideración para evaluar los efectos del enfoque de APP.
3.2 Estudios sobre la lateralidad
Dos estudios sobre la lateralidad fueron conducidos por Van Wyk (1974) y Badenhorst (1975). Van Wyk verificó la hipótesis según la cual hay más tartamudos que no logran desarrollar la dominancia del oído derecho que personas que se expresan con facilidad. Utilizando dos técnicas diferentes, la técnica de estimulación dicótica de Kimura y la técnica audiolaterométrica de Tomatis, estudió la dominancia auditiva de un grupo de 20 tartamudos y de un grupo de 20 personas que se expresan normalmente. No pudo encontrarse ninguna diferencia significativa entre ambos grupos con la técnica de estimulación dicótica. Los resultados audiolaterométricos, en cambio, demostraron que los tartamudos presentaban una preferencia significativamente mayor por el oído izquierdo, o una preferencia de oído no específica, mientras que un número significativamente mayor de personas que se expresan con facilidad mostraba una preferencia significativamente mayor por el oído derecho.
Aunque Van Wyk tomó diversas precauciones para controlar los efectos de contaminación, el pequeño tamaño de las muestras y la utilización de sujetos solicitados en lugar de la constitución de grupos aleatorizados exigen una interpretación prudente de los resultados. Van Wyk descuidó igualmente el instrumento de Tomatis, en tanto que técnica de control, que consiste en observar la amplitud de la movilidad de los músculos faciales izquierdos y derechos durante el ejercicio del habla y que da una indicación suplementaria sobre la preferencia derecha o izquierda de la escucha del lenguaje.
Utilizando igualmente las técnicas de Kimura y de Tomatis, Badenhorst (1975) analizó más minuciosamente la naturaleza y la medida de la lateralidad auditiva. Formuló la hipótesis según la cual los zurdos forman un grupo heterogéneo que experimenta dificultad para realizar su potencial íntimo. El objetivo de la investigación era determinar si existían diferencias entre las respuestas al Rorschach de un grupo de estudiantes completamente lateralizadas a la derecha, con una fuerte preferencia derecha para la escucha del lenguaje, y las de un grupo igual de estudiantes que tenían una preferencia lateral derecha razonablemente general pero con una preferencia izquierda para la escucha del lenguaje. El grupo de preferencia derecha dio significativamente más respuestas FC y M que el grupo de preferencia izquierda. El grupo de escucha izquierda del lenguaje tendía igualmente a reaccionar con respuestas FM. Tres comentaristas ajenos a los protocolos concluyeron de ello que los sujetos de escucha derecha del lenguaje mostraban una capacidad superior para vincularse espontánea y apropiadamente a los estímulos emocionales; que mostraban una orientación más extravertida; que eran más sensibles a sus reacciones emocionales, controlándolas a la vez; que eran menos propensos o proclives a la ansiedad, a las tensiones, a la frustración y a la agresividad. Estas conclusiones iban en línea directa con las previsiones de la teoría de la APP relativas a la lateralidad. De nuevo, el escaso tamaño de la muestra no autoriza ninguna generalización.
3.3 Estudios sobre la tartamudez
Van Jaarsveld (1973, 1974) condujo dos estudios sobre la tartamudez. Un estudio de seguimiento, cuyo objetivo era determinar el efecto a largo plazo del entrenamiento auditivo en 43 tartamudos (adultos en su mayoría), se efectuó durante los años pioneros de la APP en Sudáfrica. Todos los participantes habían experimentado un alivio de su síntoma. Para el 82,5 % de los pacientes el alivio del síntoma era significativo y el 54 % de los casos mantenían su buena evolución de uno a tres años después del entrenamiento. Restricciones metodológicas dificultaban el aislamiento de la contribución específica del entrenamiento de APP, puesto que la comparación de los resultados del seguimiento con los resultados del estudio quedaba por hacer y no había rastro de grupo control. No obstante, la consideración de las estimaciones de observadores parece conferir una mayor objetividad, pues estas estimaciones se basaban en la observación del comportamiento del lenguaje de los pacientes en situaciones «realistas».
El segundo estudio (una tesis doctoral) (Van Jaarsveld, 1974) proporciona un análisis en profundidad de la teoría de Tomatis y del enfoque de APP frente a la tartamudez. El efecto del entrenamiento auditivo sobre el comportamiento del lenguaje de 30 jóvenes adultos tartamudos era el objetivo inicial del estudio empírico. Los resultados fueron a favor de un balance positivo:
La gravedad de la tartamudez medida en la Lanyon SS Scale era significativamente menor tras el entrenamiento.
Para una muestra representativa de lenguaje y de lectura, los participantes salían significativamente mejor parados en cuanto al número de sus disfluencias del lenguaje.
Un caudal de habla y de lectura oral significativamente más rápido fue registrado en el re-test.
La actitud de los participantes frente a su tartamudez mejoró significativamente.
Los resultados de la audiometría confirmaron las observaciones de Tomatis, según las cuales los tartamudos tienden a tener una pérdida de escucha relativa en la gama de las frecuencias de la zona del lenguaje, especialmente en el oído derecho, y según las cuales la agudeza progresa tras la reeducación.
Un análisis espectral realizado en todos los sujetos confirmó las observaciones de Tomatis, mostrando una ganancia significativa de energía en la emisión vocal tras el entrenamiento.
Se podrá argumentar que los resultados de este estudio habrían podido ser más convincentes si hubieran sido posibles un estudio comparativo de resultados, así como la inclusión de un grupo control. Las complejidades metodológicas para constituir tal grupo de adultos tartamudos no solicitados y para encontrar una técnica alternativa aceptable que reúna todos los controles y criterios enumerados por Kazdin (1986) aparecían, sin embargo, insuperables en esta etapa. Por otro lado, un grupo control sin tratamiento planteaba cuestiones de ética por el hecho de un tratamiento que es impedido o aplazado.
3.4 Un estudio sobre los retrasados mentales
Mediante un estudio cuidadosamente controlado, De Bruto (1983) intentó sustraerse a algunas objeciones metodológicas, mencionadas anteriormente, para examinar el efecto específico de la APP en un grupo de niños retrasados profundos. Treinta internos del Centro de Cuidados y de Rehabilitación Witrand (hospital psiquiátrico), de 4 a 14 años de edad, previamente diagnosticados de retraso mental pero capaces de sentarse y de caminar, fueron repartidos al azar en tres grupos.
- el grupo A fue sometido al entrenamiento auditivo y, además, a un programa de estimulación sensoriomotriz;
- el grupo B fue sometido a una estimulación musical (pero sin el efecto APP) y, además, al mismo programa de estimulación sensoriomotriz;
- el grupo C era un grupo sin tratamiento.
Los tests psicológicos utilizados comprendían las Escalas de Desarrollo del Niño Pequeño de Bailey, así como una medida de sensibilidad. Los resultados indicaron que los dos grupos experimentales A y B habían registrado un progreso en edad mental, pero el progreso del grupo A con estimulación de APP era mayor que el del grupo B. No aparecía ningún cambio en el grupo C. Mientras que no se había observado ninguna diferencia significativa relativa a la sensibilidad entre los grupos A y B antes del programa de estimulación, aparecía una reducción estadísticamente significativa de las respuestas dirigidas hacia sí mismo tras el entrenamiento de APP, al tiempo que un progreso significativo de las respuestas dirigidas hacia el objeto. Teniendo en cuenta los aspectos de la metodología, este estudio demuestra los efectos positivos obtenidos con el enfoque de APP.
3.5 Estudios sobre la ansiedad y la depresión
Un cierto número de estudios sobre la depresión y la ansiedad ilustran la aplicabilidad del enfoque de APP a estos trastornos. Peché (1975) evaluó el efecto de la APP en 10 estudiantes. La batería de tests realizada antes y después del programa comprendía: la escala IPAT-ansiedad, el inventario de los 16 Factores de Personalidad, el Cuestionario de Relaciones Personales, Familiares, Sociales y Formales (PHSF), el Test de las Manchas de Tinta de Rorschach y el Test de Escucha. Peché encontró cambios sensibles durante y después del programa en lo que se refiere a las características de personalidad; estos cambios eran confirmados por los resultados de diversos instrumentos.
Capacidad para planificar. Los resultados del test de Rorschach sugerían que tras la terapia el grupo en su conjunto mostraba un fuerte deseo de organizar y de planificar en dirección al futuro. Los sujetos llevaban sus relaciones interpersonales con un grado más alto de espontaneidad y de vitalidad. En consecuencia, la integración de las normas generalmente admitidas y de las normas sociales se establecía igualmente con más facilidad.
Creatividad y funcionamiento intelectual. Los sujetos revelaban tras el tratamiento una tendencia significativamente mejor a utilizar su potencial intelectual, así como una productividad y una acción constructiva mejoradas.
Fuerza de voluntad y control del ego. Una tendencia significativa a adoptar un sistema de valores reforzado, bajo la influencia de un sistema bien desarrollado del control del ego que conduce a un sentido acrecentado de la estima de sí y de la confianza en sí, era evidente tras el programa.
Vida emocional. Los resultados sugerían que el programa había producido un grado de reducción de la ansiedad significativo.
Una vez más, por impresionantes que estos resultados puedan parecer, el escaso tamaño de la muestra y la ausencia de un estudio comparativo de resultados suscitan la crítica.
Lamprecht (1978) estudió los efectos psicológico y fisiológico de la música filtrada en un grupo de hiperansiosos. Los sujetos fueron seleccionados sobre la base de puntuaciones elevadas en la Escala de ansiedad IPAT y sometidos a un programa de música filtrada. Las medidas psicológicas incluían el Cuestionario de Relaciones Personales, Familiares, Sociales y Formales, así como el Test de Escucha. Las medidas fisiológicas incluían el Electrocardiograma, el Roncocardiograma, el Pletismograma del dedo del pie, el Balistocardiograma y el Generador de Elección Binaria. Lamprecht argumentó que 60 sesiones de media hora de música filtrada serían suficientes, sin que debiera realizarse ninguna intervención hipnoterapéutica. Tuvieron lugar cambios estadísticamente significativos en el sentido de una reducción de la ansiedad, de una mejora del nivel de adaptación y de una mejor escucha, pero las diferencias en las medidas fisiológicas no eran significativas. Esto puede deberse a una aplicación incompleta del programa de APP.
Botes (1979) adoptó una línea de investigación diferente. Argumentó que la evaluación de una técnica terapéutica mediante el análisis estadístico implica limitaciones, pues las estadísticas por sí solas no pueden localizar realmente el curso de un proceso terapéutico. Se embarcó, pues, en un estudio en profundidad de tres pacientes que padecían depresión neurótica (trastorno distímico), con el objetivo de evaluar el efecto del entrenamiento de APP. Iluminó el proceso del entrenamiento con la descripción y la discusión detallada de un solo caso. La batería de tests consistía en: Escala de inteligencia SA Wechsler, Test de Apercepción Temática, Test de las Manchas de Tinta de Rorschach, Inventario de Depresión de Beck y Test de Escucha. Los resultados parecen muy favorables:
1. Puntuaciones del re-test más elevadas en el test de inteligencia.
| Paciente | CI verbal (antes) | CI no verbal (antes) | CI total (antes) | CI verbal (después) | CI no verbal (después) | CI total (después) |
|---|---|---|---|---|---|---|
| A | 108 | 108 | 108 | 116 | 120 | 119 |
| B | 129 | 115 | 123 | 129 | 131 | 132 |
| C | 112 | 98 | 105 | 118 | 107 | 113 |
2. Depresión reducida. En el caso de los pacientes A y C, los síntomas se disiparon completamente tras la terapia. Una depresión enmascarada emergió en el paciente B, pero el tratamiento, aunque comenzado, resultó positivo. En el momento en que la terapia se iniciaba, la paciente C estaba decidida a interrumpir sus estudios. Tras la ejecución del entrenamiento de APP, estaba tan bien motivada que tuvo éxito igualmente en sus estudios.
3. Mejores relaciones interpersonales. Al mejorar la perspicacia en las relaciones interpersonales, el desbloqueo de la ansiedad afectiva, así como las mejores relaciones padres-hijo, eran muy evidentes.
4. Mejor dominio e imagen de sí. En su evaluación final, Botes concluyó que el entrenamiento de APP merecía una apreciación positiva, particularmente por los aspectos siguientes:
el descubrimiento de conflictos y de traumatismos puede hacerse más rápidamente con ayuda de este enfoque que con ayuda de otras técnicas terapéuticas, puesto que los pacientes parecen desarrollar un deseo de comunicar durante el propio entrenamiento;
el acento puesto en el desarrollo prenatal implica una ampliación de la noción de desarrollo humano;
la importancia de la relación padre-hijo, que viene a corregir las teorías tradicionales del desarrollo humano focalizadas principalmente en la relación madre-hijo;
el hecho de que la técnica activa al paciente por la conciencia inmediata que tiene de la energía constituye un aporte ausente de los demás enfoques terapéuticos;
el Test de Escucha, como medio de evaluación, se reveló como un instrumento valioso.
En 1979, este estudio de caso resultó válido porque constituía un informe clínico objetivo de observaciones de orden general recogidas durante el entrenamiento de APP. El valor de los resultados habría sido de un interés superior si se hubiera emprendido un estudio de seguimiento. Este se realizó en la exploración psicológica de Du Plessis sobre un grupo de estudiantes de primer año ansiosas y no ansiosas, en 1982.
Los dos estudios siguientes sobre la ansiedad merecen más atención debido a sus loables características metodológicas. Sacando la lección de los escollos metodológicos de los estudios precedentes, Du Plessis (1982) dirigió un estudio exhaustivo y muy bien documentado en la consecución de un grado de Ph.D. Las características metodológicas comprendían: la utilización de un terapeuta con experiencia durante la fase experimental; el reparto de los pacientes en grupo experimental y en grupo control; un seguimiento de 14 meses; prácticamente ninguna pérdida de sujetos; y el empleo de una gama amplia de medidas específicas de resultados.
El objetivo inicial del estudio era investigar las posibles diferencias entre un universo de ansiosos y una muestra de no ansiosos elegidos al azar entre los estudiantes de primer año de la Universidad de Potchefstroom/CHE. Se llevó a cabo entonces un estudio psicométrico sobre 424 estudiantes, utilizando los tests psicológicos siguientes: el test de Inteligencia SA Wechsler para adultos, la Escala IPAT-ansiedad, las Reacciones ante Situaciones Cotidianas (otra escala de ansiedad), el Inventario de Depresión de Beck, el Cuestionario de las Relaciones Personales, Familiares, Sociales y Formales, el Test del Propósito en la Vida, el Inventario de Orientación Personal (una medida de salud mental positiva), una medida de los rendimientos universitarios y un inventario biográfico.
De acuerdo con los resultados, es evidente que no aparece ninguna diferencia a la vista de las diversas variables biográficas, del nivel de funcionamiento intelectual y de los rendimientos universitarios. El grupo ansioso, sin embargo, mostraba niveles más altos de depresión, una adaptación más precaria, un nivel más bajo de salud mental positiva y un sentido más frágil del propósito en la vida. A partir de ahí quedó establecido que el grupo ansioso era significativamente el más perjudicado por el efecto inhibidor de su nivel de ansiedad más elevado.
El objetivo segundo de este estudio era una investigación aplicada, consistente en dos programas terapéuticos, a saber: un programa de «reducción de ansiedad» sobre una muestra de sujetos ansiosos voluntarios, y un programa de «estimulación» sobre una muestra de sujetos no ansiosos voluntarios procedentes del grupo de no ansiosos que habían participado en el estudio psicométrico. Ambos programas se realizaron mediante el entrenamiento de Audio-Psico-Fonología.
El programa de reducción de ansiedad estaba concebido en función de las limitaciones del estudio precedente realizado en el mismo sentido (véase Peché, 1975, cuya investigación confirmó el efecto de reducción de ansiedad de la APP). En el presente estudio, se adoptaron disposiciones para incluir un grupo control de sujetos ansiosos, lo que no había sido hecho por Peché. El programa de estimulación se lanzó por motivos experimentales únicamente, puesto que no se había podido detectar ninguna información acerca de estudios anteriores de este tipo (Van Jaarsveld & Du Plessis, 1983).
Diez sujetos terminaron el programa de reducción de ansiedad con el test de control. El grupo control de ansiosos contaba con 12, miembros igualmente voluntarios del grupo de ansiosos de partida, compuesto por 40 sujetos.
Dado el número de sujetos implicados, las estimaciones estadísticas se efectuaron mediante el test de Wilcoxon, técnica no paramétrica.
Los resultados — Programa de «reducción de ansiedad»
Reducción de ansiedad.
Tabla 1. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental y el grupo ansioso control en la escala IPAT-ansiedad.
| Grupo | Puntuación media (Test) | Puntuación media (Re-test) | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Ansioso experimental (N = 10) | 8,1 | 5,8 | 5 | ** |
| Ansioso control (N = 12) | 7,58 | 6,58 | 8,5 | – |
* estadísticamente significativo al nivel 0,05 — ** estadísticamente significativo al nivel 0,01
Como puede verse en la Tabla 1, el nivel de ansiedad del grupo experimental había disminuido significativamente, mientras que no tuvo lugar ningún cambio en el grupo control.
Incremento del sentido de un propósito en la vida.
Tabla 2. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental y el grupo ansioso control en el Test del Propósito en la Vida.
| Grupo | Puntuación media (Test) | Puntuación media (Re-test) | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Ansioso experimental (N = 10) | 103,2 | 111,7 | 10 | * |
| Ansioso control (N = 12) | 116,1 | 111,6 | 13 | * |
De acuerdo con los resultados de la Tabla 2, está claro que el grupo ansioso experimental no solo experimentó una reducción de ansiedad, sino que también incrementó su sentido de un propósito en la vida, tal como lo midió el Test del Propósito en la Vida. Por contraste, el grupo ansioso control experimentó, aparentemente, un descenso de su sentido de un propósito en la vida.
Puntuaciones mejoradas en el test de inteligencia.
Tabla 3. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental y el grupo ansioso control en el Test de Inteligencia SA Wechsler.
| Medida | Exp. Test | Exp. Re-test | Exp. T | Exp. Sig. | Ctrl. Test | Ctrl. Re-test | Ctrl. T | Ctrl. Sig. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| CI verbal | 110,7 | 116,4 | 11 | * | 112,8 | 114,1 | 21 | – |
| CI no verbal | 108,9 | 123,8 | 2 | ** | 109,3 | 117,8 | 0 | ** |
| CI total | 110,5 | 121,7 | 2 | ** | 111,7 | 116,9 | 4,5 | ** |
En el caso de ambos grupos, las puntuaciones de los CI no verbal y total progresaron significativamente. La interpretación de estos resultados exige prudencia, pues el progreso significativo puede, al menos en parte, atribuirse al aprendizaje. Sin embargo, el hecho de que solo el grupo ansioso haya alcanzado puntuaciones significativamente más elevadas en el CI verbal podía ser igualmente el resultado del efecto estimulante de la APP, con el acento puesto en la activación del potencial de comunicación inherente.
Aumento del nivel de salud mental positiva.
Tabla 4. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental en el Inventario de Orientación Personal (IOP).
| Escala | Puntuación media (Test) | Puntuación media (Re-test) | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Gestión del tiempo (GT) | 12,4 | 16,4 | 0 | ** |
| Soporte interior (SI) | 66,4 | 77,9 | 0 | ** |
| GT + SI | 78,8 | 93,9 | 0 | ** |
De acuerdo con los datos de la Tabla 4, es evidente que el grupo ansioso experimental no solo experimentó un declive de la ansiedad, sino que también mejoró su nivel de salud mental positiva. Los sujetos de este grupo van a utilizar en lo sucesivo su tiempo de manera más constructiva (progreso significativo en la Gestión del Tiempo) y funcionarán más conforme a sus deseos y motivaciones interiores (progreso significativo en el Soporte Interior). (Por consideraciones de orden práctico no fue posible incluir este test en el re-test del grupo ansioso control.)
Influencia no mensurable en los rendimientos universitarios.
Tabla 5. Puntuaciones medias en los exámenes de mitad y de fin de año obtenidas por los grupos ansioso experimental y control.
| Grupo | Examen de mitad de año | Examen de fin de año | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Ansioso experimental | 69,10 % | 68,00 % | 31,5 | – |
| Ansioso control | 57,60 % | 59,30 % | – | – |
A pesar de un declive de la ansiedad y de una mejora del propósito en la vida, es evidente que los rendimientos universitarios, aparentemente, no se vieron influidos por el programa de reducción de ansiedad, aun cuando algunos sujetos señalaran una mejora de la memorización.
Resultados del programa de «estimulación» con los sujetos no ansiosos
Dado que el grupo no ansioso no tenía, verosímilmente, problemas psicológicos manifiestos y que el programa de estimulación constituía una condición puramente experimental, el re-test ofrecía una oportunidad de evaluar la medida en que los potenciales inherentes habían podido ser activados mediante la música filtrada. Por consiguiente, se utilizaron en la fase de re-test un test de inteligencia y la medida de salud mental positiva (el IOP).
Por consideraciones de orden práctico no fue posible constituir un grupo no ansioso control, y el grupo no ansioso experimental fue, pues, comparado únicamente consigo mismo.
Se anotaron los resultados siguientes:
Mejores puntuaciones en el test de inteligencia.
Tabla 6. Media de las puntuaciones obtenidas por el grupo no ansioso experimental en el Test de Inteligencia SA Wechsler.
| Medida | Puntuación media (Test) | Puntuación media (Re-test) | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| CI verbal | 112,4 | 116,1 | 20,5 | * |
| CI no verbal | 111,6 | 123,1 | 9 | ** |
| CI total | 112,8 | 121 | 10,5 | * |
Como en el caso de los grupos ansioso experimental y control, la interpretación de estos resultados exige prudencia. En efecto, aunque sea evidente un aumento significativo de las puntuaciones en los CI verbal, no verbal y total, no debe subestimarse la influencia de un aprendizaje por el hecho de volver a pasar un test.
Nivel de salud mental positiva aumentado.
Tabla 7. Puntuaciones obtenidas por el grupo no ansioso experimental en el Inventario de Orientación Personal.
| Escala | Puntuación media (Test) | Puntuación media (Re-test) | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Gestión del tiempo (GT) | 16,29 | 18,64 | 6 | ** |
| Soporte interior (SI) | 74,21 | 79,64 | 24 | – |
| GT + SI | 90,5 | 98,14 | 20 | * |
El descubrimiento más entusiasmante de esta parte del estudio fue que incluso el grupo de sujetos no ansiosos había obtenido un nivel de salud mental positiva significativamente elevado.
La encuesta de seguimiento
A pesar de los resultados positivos referidos anteriormente, consideraciones relativas a la investigación y centradas en la persona conducían posteriormente a un estudio de seguimiento, como si este debiera habilitar al experimentador para evaluar la verdadera significación de los resultados presuntamente favorables, referidos anteriormente. El período comprendido entre el test inicial y la evaluación del seguimiento era de 14,3 meses. Todos los sujetos que habían tomado parte en el programa de reducción de ansiedad estuvieron disponibles para el seguimiento. El grupo ansioso control se componía de nueve sujetos del grupo ansioso de origen de los 40 estudiantes voluntarios para participar.
Resultados de los grupos ansioso experimental y control
Mantenimiento del nivel de reducción de ansiedad.
Tabla 8. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental y el grupo ansioso control en la escala IPAT-Ansiedad.
| Grupo | Test inicial | Test de seguimiento | T | Significación |
|---|---|---|---|---|
| Ansioso experimental (N = 10) | 8,1 | 6,5 | 4 | * |
| Ansioso control (N = 9) | 7,58 | 6,33 | 5 | * |
De acuerdo con los resultados, parecería que ambos grupos obtuvieron una reducción de su nivel de ansiedad. En el caso del grupo ansioso experimental, la reducción de ansiedad como consecuencia del programa de reducción de ansiedad se había mantenido.
Mantenimiento de la progresión del nivel de salud mental positiva para el grupo ansioso experimental.
Tabla 9. Puntuaciones obtenidas por el grupo ansioso experimental y el grupo ansioso control en el Inventario de Orientación Personal.
| Escala | Exp. Test inicial | Exp. Test de seguimiento | Exp. T | Exp. Sig. | Ctrl. Test inicial | Ctrl. Test de seguimiento | Ctrl. T | Ctrl. Sig. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Gestión del tiempo (GT) | 12,4 | 16 | 1 | ** | 14,5 | 15,2 | 21 | – |
| Soporte interior (SI) | 66,4 | 77 | 3 | – | 72,9 | 74,5 | 31 | – |
| GT + SI | 78 | 93 | 3 | * | 87,4 | 89,6 | 23,5 | – |
Se constata que los miembros del grupo ansioso experimental habían mantenido su nivel de salud mental positiva, mientras que el grupo ansioso control no había conocido un desarrollo de la personalidad mensurable desde la evaluación inicial. Estos resultados fueron confirmados, además, por las informaciones aditivas de un cuestionario especial de seguimiento.
Resultados de los grupos no ansioso experimental y control
El grupo no ansioso experimental comprendía a todos los sujetos que habían tomado parte en el programa de estimulación, excepto dos de ellos que habían terminado sus estudios antes. El grupo control se componía de voluntarios del grupo no ansioso de origen de 40 sujetos y contaba con 11. Solo el Inventario de Orientación Personal fue utilizado como test de seguimiento. Se obtuvieron los resultados siguientes:
Tabla 10. Puntuaciones obtenidas por el grupo no ansioso experimental y el grupo no ansioso control en el Inventario de Orientación Personal.
| Escala | Exp. Test inicial | Exp. Test de seguimiento | Exp. T | Exp. Sig. | Ctrl. Test inicial | Ctrl. Test de seguimiento | Ctrl. T | Ctrl. Sig. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Gestión del tiempo | 16,3 | 17,6 | 16 | – | 18,3 | 16,8 | 2,5 | * |
| Soporte interior | 75,7 | 84,5 | 13 | ** | 75,9 | 79,2 | 8,5 | – |
| GT + SI | 92,1 | 102,2 | 10 | ** | 94,2 | 95,9 | 17 | – |
(Grupo no ansioso experimental: N = 13; grupo no ansioso control: N = 11.)
De acuerdo con la Tabla 10, es evidente que el grupo no ansioso experimental había mejorado significativamente su nivel de salud mental positiva, mientras que el grupo no ansioso control no había ganado significativamente en desarrollo personal. De nuevo, el cuestionario de seguimiento aportó una confirmación más por la evidencia.
La significación de las dos investigaciones puestas en práctica
En resumen, se aplican las afirmaciones siguientes:
Los resultados mostraron el valor del entrenamiento de Audio-Psico-Fonología en el enfoque terapéutico de estudiantes de primer año ansiosas.
Los resultados mostraron que estudiantes de primer año no ansiosas, aparentemente equilibradas, podían ser estimuladas mediante la Audio-Psico-Fonología y obtener una mejora significativa de su nivel de salud mental positiva medido en el IOP.
En tanto que medio de evaluación del entrenamiento de APP, y en tanto que punto de partida para el desarrollo de instrumentos más apropiados, la selección de los tests psicológicos funcionó de manera relativamente eficaz.
Los procedimientos correspondientes a ambos programas terapéuticos pusieron de manifiesto ciertas carencias y subrayaron igualmente la necesidad de investigaciones suplementarias (Van Jaarsveld & Du Plessis, 1983).
4. Un estudio comparativo de resultados sobre alumnos de escuela primaria ansiosos
4.1 Introducción
Plenamente conscientes de la dificultad ligada a demostrar los efectos excepcionales de un tipo particular de intervención terapéutica, los investigadores no podían quedar enteramente satisfechos mientras todos los criterios y precauciones rigurosos enumerados por Kazdin (1986), Parloff (1986), Krupnick y cols. (1986) y otros no hubieran sido reunidos de manera satisfactoria para demostrar la contribución excepcional del entrenamiento de APP a los resultados positivos anunciados. Por otra parte, los resultados sobre la ansiedad se habían obtenido con estudiantes de sexo femenino únicamente. No se había conducido ningún estudio sobre niños ansiosos. Se emprendió un estudio comparativo de resultados con un grupo de niños ansiosos, alumnos de escuela primaria (Du Plessis & Van Jaarsveld, 1988). Nuestra intención era evitar las carencias metodológicas de los estudios de resultados precedentes comparando los resultados de la APP con los del enfoque de un tratamiento alternativo conocido y con los de un grupo control no tratado, utilizando pacientes no solicitados, asegurándonos de que los procedimientos de tratamiento se llevaban a cabo según lo previsto, efectuando un estudio de seguimiento y, por último, investigando posibles diferencias debidas a la competencia del terapeuta como factor de contaminación.
4.2 Método
Sujetos. Después de que se hubiera obtenido el acuerdo del Departamento de Educación del Transvaal para el proyecto, se reunieron sujetos sobre la base de la no solicitación. Mediante una lista de indicadores de ansiedad derivada del DSM III (1980), 40 alumnos de lengua afrikáans, del Std 1 al Std 3, fueron identificados por sus docentes como «tensos». Los sujetos provenían de cinco escuelas primarias de medio afrikáans de Potchefstroom. Los sujetos fueron repartidos en tres grupos. La selección del Grupo 1 (grupo en audio-psico-fonología) se estableció según la disponibilidad cotidiana de los niños y de sus madres durante un período de tres semanas en las vacaciones escolares de mitad de año. Doce niños y madres fueron incluidos en este grupo. Por causa de enfermedad el Grupo 1 quedó finalmente reducido a 10 niños. Como seis de los 28 niños restantes no podían estar disponibles durante toda la duración del proyecto, los Grupos 2 y 3 se seleccionaron al azar entre los 22 restantes. Debido a la pérdida de tres sujetos más (dos por causa de enfermedad y uno por abandono del programa de Terapia Alternativa), los Grupos 2 y 3 quedaron finalmente compuestos por 9 y 10 miembros.
Instrumentos de medida. La evaluación psicométrica se realizó individualmente. Apuntaba a la ansiedad, los factores de personalidad, el potencial cognitivo, el funcionamiento familiar y la aptitud para la escucha definida por Tomatis (1972). Diversos autores plantearon la cuestión de la utilidad de una investigación de resultados en psicoterapia del niño en la medida en que no estaba establecida una información suficiente sobre el desarrollo del niño (Phillips, 1987; Werry & Aman, 1980). Se decidió, pues, evaluar las características clínicas de los niños con ayuda de entrevistas estructuradas con sus madres.
El Inventario Estado-Rasgo de Ansiedad para Niños (STAIC) (Spielberger, Edwards, Lushene, Montuori & Platzek, 1973) se utilizó para la medida de ansiedad, pues tiene fama de estar entre los mejores dispositivos de evaluación en la detección del niño ansioso (Eason, Finch, Brasted & Saylor, 1985). Una segunda y distinta medida de la ansiedad, la Escala de Ansiedad del Niño (CAS) (Gillis, 1980), fue también incluida. Este instrumento da una sola puntuación y, como el STAIC, resulta adecuado por sus propiedades psicométricas.
Como medida de los factores de personalidad, se incluyó la versión sudafricana del Cuestionario de Personalidad del Niño de Porter y Cattell, adaptado y estandarizado por Du Toit y Madge (1981). Este instrumento da puntuaciones en 14 factores principales de personalidad, cada uno de ellos presentado como un continuo bipolar. El test es apropiado para los niños de 8 a 13 años.
El potencial cognitivo se evaluó mediante la Escala Individual del Senior Sudafricano (SSAIS) (Madge, 1986). La aptitud para la escucha, medida por el Test de Escucha Tomatis (Tomatis, 1973), fue efectuada por un audiólogo diplomado.
El funcionamiento familiar se midió mediante el Dispositivo de Evaluación Familiar (FAD) (Epstein, Baldwin & Bishop, 1983). Este instrumento evalúa las propiedades de organización y de estructuración en el interior de un grupo familiar, así como los modos de transacciones entre miembros de una misma familia que se han hallado para distinguir las familias sanas de las enfermas. Se identifican seis dimensiones, a saber: resolución de problemas, comunicación, roles, sensibilidad afectiva, inversión afectiva y control del comportamiento, así como una medida global de la salud o de la patología de la familia, llamada Funcionamiento General. Cuando ello era posible, esta evaluación era completada por ambos padres.
4.3 Los programas terapéuticos
Grupo 1: Programa de Audio-Psico-Fonología (APP). El programa se estructuró según las directrices habituales de Tomatis (Tomatis, 1978). Los niños y sus madres fueron expuestos durante un total de 103 sesiones de media hora de estimulación auditiva mediante el Oído Electrónico, durante tres semanas consecutivas durante las vacaciones escolares de mitad de año. Las madres estaban reunidas en una sala de tratamiento separada, y fueron estimuladas durante 100 sesiones de música filtrada. La similitud de presentación de la asistencia a los Grupos 1 y 2 (excepto en lo relativo a las informaciones específicas que se aplican a los miembros del Grupo 1) se discute con el Programa de Terapia Alternativa.
Grupo 2: Programa de Terapia Alternativa (PTA). Se tomó la decisión de comparar la APP con una forma más convencional de asistencia breve para niños y padres, tal como la describen en sus grandes líneas Weinberger (1971) y Leventhal y Weinberger (1975). En consecuencia, el PTA se estructuró en sesiones conjuntas madre-hijo, en sesiones individuales con los niños y en sesiones de asistencia de grupo para madres y niños juntos, a fin de realzar el efecto de este programa de tratamiento a corto plazo.
Las sesiones conjuntas consistían en discusiones en torno a los resultados de la evaluación, a los problemas reportados por los padres y a las dinámicas relacionales madre-hijo observadas durante las sesiones. En las sesiones individuales de los niños, los problemas se discutían abiertamente. Una técnica de reducción de ansiedad, la Guía de Leuner de Imaginería Afectiva (Leuner, Horn & Klessmann, 1983), se aplicó también cuando ello era apropiado, a la vez como diagnóstico y como terapéutica. La asistencia de grupo para los niños comportaba ejercicios destinados a promover la cohesión y la comunicación del grupo. La asistencia de grupo de los padres estaba focalizada en las relaciones padres-hijo.
Para compensar la exposición intensiva del Grupo 1 a la estimulación auditiva, el número de las sesiones de asistencia fue de media de 28 para el Grupo 2 y de 23 para el Grupo 1. A fin de mantener la integridad del tratamiento, condición importante para una investigación eficaz de resultados (Kazdin, 1986), ambos terapeutas se implicaron en cada programa terapéutico y se consultaron regularmente, por turnos, sobre el progreso y la conducta de los pacientes, para así evitar las desviaciones entre los procedimientos establecidos de la APP y las estrategias a corto plazo del PTA.
Grupo 3: Grupo control. Entre el test y el re-test no se efectuó ninguna intervención sobre este grupo. Tras el re-test se ofrecieron un curso de técnicas de lectura, así como una breve asistencia de grupo.
Procedimiento. Los niños fueron identificados en la escuela. Se obtuvieron el consentimiento y la cooperación de los padres, seguidos de la evaluación individual, de la asignación a los tres grupos y de la administración de los programas terapéuticos. El re-test siguió al final del programa. Al cabo de tres meses se asoció una reevaluación del CI a un cuestionario de seguimiento cumplimentado por las madres de los Grupos 1 y 2.
4.4 Equivalencia de las evaluaciones de grupo antes del tratamiento
Un funcionamiento comparable entre los tres grupos, en lo relativo al nivel de ansiedad, la personalidad, el funcionamiento cognitivo y familiar, y la aptitud para la escucha, era esencial para evaluar el efecto de los programas terapéuticos.
Los dos cuestionarios de ansiedad reportaban diferencias insignificantes de sexo y de grupo. Las puntuaciones medias, juzgadas según las normas americanas, indicaban que los niños conocían al menos un nivel de ansiedad por encima de la media. Las puntuaciones medias, para todos los grupos reunidos, totalizaban 9,8 (CAS), 40,0 (rasgo de ansiedad, STAIC) y 32,0 (estado de ansiedad, STAIC).
Los tres grupos alcanzaron un nivel medio de funcionamiento cognitivo (media total en el CI: 106,0). Solo emergía una diferencia estadísticamente significativa, a saber, la ejecución de Dibujo, en la que el Grupo 2 obtuvo una puntuación significativamente más baja que los Grupos 1 y 3.
El Grupo 2 obtuvo una puntuación significativamente más alta que los Grupos 1 y 3 en los factores de personalidad B, I, J y O, revelando que el Grupo 2 era más inteligente, de cabeza fría, escéptico y tranquilo. En Q4, el Grupo 2 obtuvo una puntuación significativamente más alta que el Grupo 3, revelando que tendía a ser más decidido y más frustrado que el Grupo 3, pero no más que el Grupo 1.
La interacción familiar no indicó diferencias entre los grupos.
Las características clínicas se muestran en la Tabla 1. El grupo en su conjunto podía caracterizarse como grupo de niños en período de latencia, de lengua afrikáans, de una edad media de 10,3 años, compuesto por un 58,6 % de chicos y un 41,4 % de chicas.
Tabla 1. Características clínicas de los sujetos.
| Característica | Grupo 1 | Grupo 2 | Grupo 3 |
|---|---|---|---|
| Número | 10 | 9 | 10 |
| Sexo masculino | 4 | 7 | 6 |
| Sexo femenino | 6 | 2 | 4 |
| Edad media | 10,2 | 10,3 | 10,6 |
| Orden de nacimiento: primogénito | 3 | 5 | 4 |
| segundo | 3 | 2 | 5 |
| otro | 4 | 2 | 1 |
| Familia de origen: hijo biológico | 9 | 8 | 10 |
| hijo adoptado | 1 | 1 | 0 |
| Desarrollo: complicaciones en el parto | 0 | 1 | 1 |
| nacimiento prematuro | 3 | 2 | 0 |
| cesárea | 1 | 3 | 0 |
| Vínculo afectivo madre-hijo: experiencia inmediata | 6 | 3 | 8 |
| diferida | 4 | 5 | 3 |
| Cuidado principal (3 primeros años): madre | 6 | 6 | 6 |
| sustituto | 4 | 3 | 4 |
| Desarrollo normal del: lenguaje | 9 | 8 | 8 |
| control motor | 10 | 6 | 7 |
| Lateralización (mano, ojo, pie): completa derecha | 8 | 8 | 9 |
| dominancia mixta | 1 | 1 | 0 |
| completa izquierda | 1 | 0 | 1 |
| Lateralización auditiva: derecha | 4 | 1 | 2 |
| izquierda | 4 | 8 | 8 |
| Nivel de actividad (primera infancia): normal | 8 | 3 | 6 |
| hiperactivo | 0 | 2 | 4 |
| Problemas de desarrollo: miedos | 7 | 6 | 3 |
| enuresis | 3 | 1 | 1 |
| tartamudez | 3 | 2 | 2 |
| tendencia al repliegue sobre sí | 6 | 5 | 3 |
| falta de confianza en sí | 6 | 5 | 3 |
| síntomas psicosomáticos | 2 | 0 | 2 |
| nervioso, tenso | 1 | 0 | 0 |
| depresión | 1 | 0 | 0 |
| disfunción neurológica confirmada | 0 | 2 | 1 |
| Relaciones parentales: relativamente satisfactoria | 6 | 2 | 6 |
| problemática (p. ej. comunicación) | 2 | 4 | 2 |
| padres separados o divorciados | 3 | 4 | 1 |
| segundo matrimonio | 1 | 1 | 1 |
| suicidio paterno | 1 | 0 | 0 |
| suicidio materno | 0 | 1 | 0 |
| fallecimiento materno | 0 | 0 | 1 |
| fallecimiento paterno | 0 | 0 | 1 |
| Relación madre-hijo: relativamente satisfactoria | 1 | 1 | 6 |
| dificultades (p. ej. sobreprotección) | 8 | 8 | 4 |
| rechazo materno | 1 | 0 | 0 |
| Relación padre-hijo: relativamente satisfactoria | 4 | 2 | 5 |
| dificultades (p. ej. comunicación) | 6 | 7 | 5 |
| Relación niño-hermanos: relativamente satisfactoria | 0 | 5 | 8 |
| conflicto cargado, estresante | 10 | 4 | 2 |
| Rendimientos escolares: en relación con el potencial cognitivo | 6 | 4 | 6 |
| menos buenos de lo previsto | 4 | 5 | 5 |
| ausencia o repetición de curso | 1 | 1 | 1 |
| Dificultades de aprendizaje: problemas de percepción | 3 | 4 | 2 |
| problemas de lectura | 4 | 5 | 6 |
| problemas de escritura | 4 | 3 | 4 |
| problemas de concentración | 0 | 3 | 1 |
| dificultades en matemáticas | 0 | 0 | 2 |
Como muestra la Tabla 1, los resultados ponen de relieve numerosos aspectos asociados a la ansiedad del niño. En primer lugar, un hallazgo llamativo reveló que muchos (41,3 %) eran primogénitos. Pero, conforme a las conclusiones reportadas por Werry y Aman (1980), Gittelman (1986) insistió en el hecho de que la relación entre la ansiedad y el orden de nacimiento no había sido bien registrada en los estudios clínicos. Particularidades significativas en el historial del desarrollo representaban: el 37,7 % que había conocido dificultades en el parto, desde el nacimiento prematuro (17,2 %) y las complicaciones del parto (6,8 %) hasta el alumbramiento por cesárea (13,7 %). El 41,3 % de las madres había tenido su vínculo afectivo diferido. Alrededor del 41,3 % de los niños había tenido un cuidado de sustitución durante sus primerísimos años.
La mayoría de los niños presentaba una lateralización, así como un desarrollo del lenguaje y de la motricidad normales, pero el 20,6 % era hiperactivo. Muchos habían conocido problemas de desarrollo tales como: miedos (55,1 %), falta de seguridad (51,7 %) y tendencia al repliegue sobre sí (48,2 %). Las dificultades familiares comportaban un 37,5 % de padres divorciados, cuyo efecto perturbador es ampliamente reconocido (King y Kleemeier, 1983). En los hogares intactos, se anotaba una sobreprotección por parte del 68,9 % de las madres, mientras que el 62 % de los padres reportaba problemas padre-hijo. Dado que los niños en período de latencia están especialmente cerrados al progenitor del mismo sexo (Greenspoon, 1981), el sentimiento de seguridad del niño se verá reducido en igual medida en caso de conflicto excesivo. El 55,1 % de los niños reportaba relaciones estresantes con los hermanos.
Resultados escolares por debajo de las posibilidades, debidos a dificultades de aprendizaje tales como lectura, escritura y problemas de percepción, eran reportados por el 44,8 % de los niños. Las intervenciones anteriores representaban cursos de recuperación para el 41,3 %, una terapia ocupacional para el 22,2 %, y cursos de perfeccionamiento en lectura para el 20,6 %.
Aunque probablemente influidas por la subjetividad de la madre y limitadas por la ausencia de informaciones sobre el capital emocional del niño, las características clínicas confirmaron que las dificultades de desarrollo estaban repartidas equitativamente entre los tres grupos.
Una investigación audiométrica confirmó la equivalencia de escucha de los grupos antes del tratamiento. Solo tres puntuaciones de entre las 66 posibles en el Test de Escucha de los niños difirieron significativamente: el Grupo 1 marcó más puntos que el Grupo 3 en una frecuencia (8000 Hz, oído izquierdo, conducción aérea) y más que el Grupo 2 (1500 Hz, oído izquierdo, conducción ósea). El Grupo 2 registró más cierres de selectividad en una frecuencia (2000 Hz, oído derecho) que los otros dos grupos.
El Test de Escucha de las madres reveló solo dos diferencias intergrupos significativas: las madres del Grupo 1 alcanzaron puntuaciones de agudeza más altas que el Grupo 3 en una frecuencia (250 Hz, oído izquierdo, conducción aérea) y el Grupo 2 obtuvo una puntuación superior en una frecuencia (750 Hz, oído izquierdo, conducción aérea). La equivalencia de grupo antes del tratamiento quedaba, por tanto, confirmada para todas las variables.
Tabla 2. Puntuaciones medias del Test y del Re-test, obtenidas en el CAS y en el STAIC por los Grupos 1, 2 y 3.
| Instrumento | Test M | Test DE | Re-test M | Re-test DE | Significación* |
|---|---|---|---|---|---|
| Grupo 1 — CAS | 9,6 | 4,5 | 7,6 | 3,1 | 0,027 ** |
| STAIC (Rasgo de A.) | 42,8 | 6,8 | 32,9 | 7,3 | 0,001 ** |
| STAIC (Estado de A.) | 32,8 | 7,5 | 27,6 | 6,5 | 0,011 ** |
| Grupo 2 — CAS | 11 | 3,9 | 11,3 | 8,01 | – |
| STAIC (Rasgo de A.) | 41,2 | 6,8 | 37,1 | 6,8 | 0,017 ** |
| STAIC (Estado de A.) | 30,7 | 5,3 | 28,1 | 4,9 | 0,242 |
| Grupo 3 — CAS | 8,4 | 4,5 | 7,7 | 5,5 | 0,523 |
| STAIC (Rasgo de A.) | 37,2 | 9,3 | 37,6 | 7,3 | 0,762 |
| STAIC (Estado de A.) | 31,3 | 6,2 | 30 | 5,4 | 0,562 |
* Prueba de significación bilateral — ** Umbral de significación: 0,5
4.5 Resultados de los programas terapéuticos
El programa de ordenador SAS (1985) se utilizó, en primer lugar, para calcular un análisis de varianza en la determinación de la equivalencia de grupo antes del tratamiento. Cuando se hallaron diferencias, se utilizó el test de Tukey para determinar dónde se localizaban estas diferencias intergrupos. En segundo lugar, las diferencias intragrupos, entre test y re-test, se evaluaron mediante el test t para grupos en competición. Las diferencias intragrupos se sometieron al test de Tukey a fin de determinar cómo compararlas entre grupos. Un cuestionario de seguimiento materno y la competencia del terapeuta se analizaron no paramétricamente.
Reducción de la ansiedad. Las conclusiones se reportan en la Tabla 2. De acuerdo con la Tabla 2, resulta evidente que el Grupo 1 obtuvo una reducción estadísticamente significativa de la ansiedad, a la vez en el CAS y en el STAIC, el Grupo 2 en el rasgo de ansiedad únicamente, y ninguna reducción de ansiedad fue evidente en el Grupo 3. Así, el principal objetivo del programa de APP se había alcanzado con el Grupo 1, mientras que el programa de terapia alternativa había tenido un menor impacto.
Funcionamiento de la personalidad mejorado. El Grupo 1 operó cuatro cambios estadísticamente significativos en una dirección positiva. Conforme a las normas (Du Toit & Madge, 1981), se volvió verdaderamente flemático (puntuación media: 2,8 en el factor D), sumiso (puntuación media: 2,1 en el factor E), más cerrado hasta lo «ingenuo» (puntuación media: 3,7 en el factor N) y plácido (puntuación media: 2,7 en el factor G). Los resultados indicaban una relación madre-hijo mejorada y una calma aumentada, confirmando las hipótesis de Tomatis sobre los efectos de una estimulación con ayuda de la voz materna filtrada.
El Grupo 2 obtuvo una puntuación significativamente más baja en el factor O, confirmando así la disminución del rasgo de ansiedad en el STAIC. No tuvo lugar en el Grupo 3 ningún cambio en relación con las expectativas del tratamiento.
Funcionamiento cognitivo mejorado. La repetición del test tres meses después del final del programa indicó cinco cambios intragrupos estadísticamente significativos en los Grupos 1 y 2. Para el Grupo 1, Vocabulario, Ejecución de Dibujo y CI no verbal aumentaron significativamente. Para el Grupo 2, Ejecución de Dibujo y CI no verbal aumentaron significativamente. No apareció ningún cambio en el Grupo 3.
Un efecto general de práctica no puede ser la única explicación de estos progresos, como tampoco del cambio que solo tuvo lugar en los Grupos 1 y 2. Se podía, por tanto, concluir de ello que ambos grupos habían obtenido un beneficio de los programas, puesto que habían mejorado su orientación visual y su capacidad de pensar lógicamente (puntuaciones aumentadas en la Ejecución de Dibujo). Además, el Grupo 1 manifestó un incremento de las capacidades de aprendizaje y de la riqueza de ideación (puntuaciones aumentadas en el Vocabulario), quizá como consecuencia de la estimulación por la música y el lenguaje.
Las curvas del Test de Escucha, test y re-test, se muestran en las Figuras 1 y 2. Se representan las curvas de oídos izquierdos y derechos de los niños y de las madres del Grupo 1, y solo las curvas de oídos derechos para los Grupos 2 y 3, puesto que el funcionamiento del oído derecho es el más importante en APP.
Figura 1: medias de agudeza, pre y postratamiento, en conducción aérea y ósea en el Test de Escucha para los Grupos 1, 2 y 3 — NIÑOS.
Como muestra la Figura 1, el Test de Escucha de los niños indica progresos significativos en las puntuaciones de agudeza en cinco frecuencias y un desplazamiento significativo de la lateralidad auditiva hacia el oído derecho en el Grupo 1. Se obtuvieron ganancias en la dirección anunciada por Tomatis, a saber, un aumento de la capacidad para distinguir las frecuencias más elevadas del espectro sonoro, indicando una receptividad acrecentada en el sentido de la comunicación y explicando quizá el aumento de la sumisión en el CPQ.
Dos diferencias intergrupos eran significativas. El Grupo 1 alcanzó puntuaciones de agudeza más elevadas que el Grupo 3 en conducción aérea, oído derecho, a 8000 Hz, y en conducción ósea, oído derecho, a 4000 Hz, superando igualmente al Grupo 2 significativamente en esta frecuencia.
Figura 2: medias de agudeza, pre y postratamiento, en conducción aérea y ósea en el Test de Escucha para los Grupos 1, 2 y 3 — MADRES.
Como muestra la Figura 2, la evaluación posterior al tratamiento indicaba que las madres del Grupo 1 tenían sus puntuaciones de agudeza significativamente mejoradas, lo que implica una percepción acrecentada de los estímulos auditivos, para 23 frecuencias en conducción aérea y ósea, particularmente en la zona de las frecuencias agudas. Las ganancias posteriores al tratamiento comportaban curvas ascendentes que correspondían a la curva audiométrica ideal del «oído musical» descrita por Tomatis. Las ganancias en percepción de las frecuencias elevadas indicaban una voluntad de escucha aumentada, explicando quizá el incremento de la inversión afectiva materna en el FAD. En el Grupo 2 solo aparecieron tres progresos significativos en las puntuaciones de agudeza y uno solo en el Grupo 3. Con 13 diferencias intergrupos significativas, el Grupo 1 alcanzaba regularmente puntuaciones de agudeza auditiva más altas que los Grupos 2 y 3.
Cuestionario de seguimiento materno. Los resultados de un seguimiento de tres meses indicaron progresos constantes. La mayoría de las madres (88 %) encontraban que su propio funcionamiento era mejor o mucho mejor, mientras que el 94 % observaba que su hijo funcionaba mejor o mucho mejor. El grupo entero declaró una comprensión y un manejo del problema del niño mejores o mucho mejores. Los problemas restantes comprendían la sobreprotección, en el 26 % de las madres, así como el miedo (en el 21 %) a efectos negativos de tener que dejar más libertad a su hijo. Significativamente, la mayoría de las madres del Grupo 1 señalaron ganancias del niño en el plano de la comunicación.
Observaciones del terapeuta. Para hacer más explícitas las implicaciones de los resultados, se habían anotado brevemente observaciones sobre los niños del Grupo 1. Los niños se volvían cada vez más entusiastas, particularmente durante la fase de voz materna filtrada. La locuacidad, la amabilidad, la risa más intensa y la consideración de las consignas parentales eran notables. Durante la fase de alumbramiento sónico musical, una niña regresó algo con un lenguaje infantil y chupándose el pulgar, pero en el espacio de algunos días recuperó el comportamiento acorde con su edad. En la fase de estimulación audiovocal los niños se volvían cada vez más ingeniosos; por ejemplo, jugaban de manera más constructiva entre niños de la misma edad, se unían a los demás y se ensayaban en nuevas actividades, como el footing.
Competencia del terapeuta. El hecho de haber repartido a los niños en grupos dirigidos por un terapeuta para cada programa hizo aparecer que el grupo dirigido por el terapeuta 1 se había vuelto significativamente más extravertido, audaz y dueño de sí. Las madres de estos niños hicieron significativamente más progresos en resolución de problemas, en reactividad afectiva y en funcionamiento general. El grupo de APP del terapeuta 2 se volvió significativamente más «de cabeza fría». Para el grupo PTA apareció una sola diferencia significativa: el grupo dirigido por el terapeuta 2 se volvió significativamente más tranquilo.
4.6 Conclusiones
Nuestros resultados validaron las premisas de base de la APP en varias dimensiones: la estimulación auditiva según el modo prescrito condujo a la reducción de la ansiedad, a un refinamiento cognitivo, a una mejor escucha en las madres y los niños, a una comunicación madre-hijo realzada, a una implicación afectiva aumentada y a una clarificación del rol de la madre. Dado que la interacción verbal entre terapeutas y pacientes era la misma a través de ambos métodos, pareció que el agente específicamente responsable de los cambios en el Grupo 1 podía ser la voz materna filtrada, actuando verosímilmente en la reducción de la ansiedad y como medio para favorecer la comunicación. El efecto de la escucha de música filtrada también produjo cambios en las curvas de escucha de las madres, y aumentó la propensión de las madres a comunicar. Signos de mejora del comportamiento acorde con la edad, tales como el aumento de la buena voluntad para escuchar y obedecer las consignas parentales, así como signos acrecentados de independencia y de confianza en sí, eran clínicamente significativos.
Los resultados extendían al niño en período de latencia el efecto de reducción de ansiedad por estimulación auditiva demostrado en el adulto (Van Jaarsveld & Du Plessis, 1988). No obstante, la significación de los resultados puede estar limitada por carencias de diseño. En primer lugar, la APP era comparada con un programa de terapia alternativa que no tenía una pista de investigación adecuada registrada para todos sus componentes. En segundo lugar, la objetividad de la evaluación estaba limitada por la ausencia de una lista de verificación del comportamiento del niño estandarizada (p. ej. Quay & Peterson, 1983) y de medidas fisiológicas apropiadas como las que utilizaron Zaichkovsky y Zaichkovsky (1984), por una clasificación de comportamientos inadecuada e independiente y por un intervalo de tiempo limitado para el seguimiento. Afortunadamente, estas carencias de diseño se superarán en los estudios futuros con muestras más amplias.
No obstante, los resultados son favorables a un nuevo enfoque a corto plazo para la reducción de la ansiedad, basado en el entrenamiento auditivo con el Oído Electrónico. Es aplicable a grupos y, por ese hecho, de un coste razonable, lo que es importante en una era de recursos terapéuticos limitados y con un aumento del estrés y de la ansiedad en el niño (Du Plessis & Van Jaarsveld, 1988).
5. Discusión
Los 10 estudios discutidos en esta revisión comprenden estudios estadísticos, estudios de seguimiento y un estudio de caso, utilizando como sujetos: niños, estudiantes y adultos. Los aspectos examinados comprenden: la lateralidad, la tartamudez, el retraso mental, la ansiedad y la depresión. Estos estudios hacen aparecer resultados positivos aun cuando se han aplicado criterios y precauciones metodológicos rigurosos. Se ha establecido la evidencia de que no solo estudiantes y escolares ansiosos, sino también estudiantes no ansiosas y bien equilibradas, pueden ser estimulados mediante el entrenamiento de APP para obtener una mejora significativa del funcionamiento de su personalidad.
La reactivación de la «escucha» (definida por Tomatis) aporta, según la teoría de la APP, una contribución mayor a esta mejora. Escucha significa diferenciación e integración de sensaciones en percepciones, es decir, la atribución de un sentido a experiencias sensoriales en un primer momento brutas e indefinidas. La escucha necesita la movilización de la conciencia del sí mismo; es para Tomatis indispensable para llegar a la actualización de sí. La clave del proceso de escucha, según Tomatis, es la motivación, el deseo de comunicar, que toma su origen «in utero». Es el deseo de unirse con la madre y, más tarde, de integrar al padre lo que sirve de incitador para atribuir una significación a las experiencias sensoriales brutas e indefinidas del oír. Por implicación, Tomatis relaciona, pues, la calidad del proceso auditivo neuropsicológico con la calidad de diferenciación y de integración por el niño de sus primeros modelos de aprendizaje, la madre y el padre. El oído derecho, el oído director, está designado para ejecutar la mayoría de las funciones de control de la escucha y del lenguaje preciso. La madre es percibida a la «izquierda» y el padre a la «derecha». (En términos de procesos neuropsicológicos la «izquierda» implica el hemisferio derecho y la «derecha» implica el hemisferio izquierdo.)
Las investigaciones de Wissing en la Universidad de Potchefstroom (Wissing, 1978; Wissing y Guse, 1990; Wissing & Bothma, 1991; Wissing & Sander, 1991; Wissing, 1991) sobre la asimetría funcional hemisférica (AFH) arrojan una luz sobre estos complejos procesos neuropsicológicos. Describe las vías según las cuales los hemisferios son distintos o bien cooperan en el tratamiento de la información mediante los conceptos de diferenciación e integración. La diferenciación se refiere a la especialización de los hemisferios tal como la expresa la asimetría funcional hemisférica (AFH), mientras que la integración se refiere a la cooperación entre los hemisferios. El esquema diferenciado de la especialización hemisférica es bien conocido. Está generalmente establecido que el hemisferio izquierdo sirve de intermediario para la mayoría de los aspectos de la recepción del lenguaje y de su expresión, de la misma manera que el hemisferio derecho sirve de intermediario para la mayoría de los aspectos de las experiencias y de la expresión emocionales. Wissing (1991: 12) anota igualmente que:
«aunque el hemisferio derecho sea superior o tenga el metacontrol del proceso emocional, ambos hemisferios son capaces de tratar la información emocional, estando el hemisferio derecho más bien asociado al afecto negativo, y el hemisferio izquierdo al afecto positivo.»
Además, los procesos de diferenciación parecen estar más fuertemente asociados al hemisferio izquierdo, mientras que el hemisferio derecho es especialmente competente para los procesos integradores. Para la experiencia de significación (escucha), sin embargo, se requiere el funcionamiento complementario de ambos hemisferios, de manera similar a la necesidad de integración de ambos padres en la psique del niño sano.
Discutiendo la hipótesis del equilibrio y de la salud, Wissing (1991) declara que los complejos procesos y funciones de análisis y de síntesis, de diferenciación e integración, de razón e imaginería, así como de verbalización, están en armonía y se desarrollan de manera equilibrada en el individuo sano y bien integrado, mientras que en condiciones de deterioro pueden ser discordantes. La inhibición, la represión o incluso retrasos de maduración del desarrollo nervioso pueden intervenir sobre la integración de la información entre los hemisferios, y conducir a un cierto grado de desconexión funcional. Según Cox & Theilgaard (en Wissing, 1991), esto implica que si el hemisferio izquierdo, con su aptitud propia para explicar el lenguaje, está desconectado del hemisferio derecho, la persona no puede autoarticular consigo misma los contenidos cargados o experiencias no racionales, imaginales y emocionales, asociados principalmente a los procesos del hemisferio derecho. Esto implica que la persona ignora estos contenidos y es incapaz de desarrollar una clara perspicacia hacia su propio comportamiento. La teoría de la APP insiste en el hecho de que una comunicación perturbadora entre padre e hijo provoca bloqueos psíquicos, perturbando los procesos de integración entre ambos hemisferios y, por tanto, la «escucha». Estos bloqueos, que pueden ser identificados en el Test de Escucha, impiden la conexión con los determinantes centrales de la eficacia funcional.
Por tanto, parece haber ahí una relación entre el funcionamiento neuropsicológico y el funcionamiento de la personalidad. Esta hipótesis ha sido explorada en profundidad por Wissing y sus colaboradores (Wissing & Guse, 1990; Wissing & Sander, 1991; Wissing & Bothma, 1991; Wissing, 1991), y han hallado los indicios de una relación entre las cualidades del funcionamiento de la personalidad por una parte y las cualidades del funcionamiento neuropsicológico por otra.
De acuerdo con estas conclusiones, se puede argumentar que el entrenamiento de APP, mediante el cual hay una apelación simultánea a los procesos verbales del hemisferio izquierdo y a los procesos imaginales, holísticos e intuitivos del hemisferio derecho, conduce a la mejora del funcionamiento neuropsicológico así como a la mejora del funcionamiento de la personalidad. Esto explica también por qué la «escucha», tal como la define y la subraya Tomatis, es de tal importancia en el entrenamiento de APP. Finalmente, esto arroja una nueva luz sobre la interpretación que da Tomatis del Test de Escucha, y abre nuevas vías a la investigación.
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Agradecimientos
El establecimiento y el funcionamiento continuo del centro de APP en la Universidad de Potchefstroom/CHE fueron posibles gracias a la mediación de:
- Pr. H.J.J. Bingle, Rector y actualmente Canciller;
- Pr. T.A. van Dyk, Jefe del Departamento de Psicología, posteriormente Vicerrector;
- Pr. L.A. Gouws, Decano de la Facultad de Letras y de Filosofía;
- Dr. A.J. van der Walt, Jefe de los Servicios de Electrónica;
- Dr. W.F. Du Plessis y el conjunto del personal dedicado del Instituto de Psicoterapia y Asistencia.
Al Pr. Alfred Ange Tomatis, miembro honorario del Departamento de Psicología, y a la Sra. Léna Tomatis, les estamos enormemente agradecidos por su contribución.
Fuente: Pieter E. Van Jaarsveld, «Veintiún años de audio-psico-fonología en Sudáfrica» (Instituto de Psicoterapia y Asistencia, Universidad de Potchefstroom), traducción de Christian-Paul Delmas. Transcripción a partir del facsímil.